[CINE PRÁCTICO] “Dawson, Isla 10”


Un documento demasiado pulcro.

Un documento demasiado pulcro.

Luciendo mejor como un producto meramente del circuito comercial que como un documento basado en hechos reales cargados de dramatismo, esta cinta de Miguel Littin tiene una base importante sobre cual tejer una historia pero, por alguna razón, no consigue conmover como debería.

Por medio del diario de Sergio Bitar, ex ministro y detenido en Isla Dawson en el extremo sur de Chile, se da cuenta de una de las repercusiones inmediatas luego del golpe de Estado de 1973 con la captura de los colaboradores más cercanos al depuesto presidente Salvador Allende, quien murió aquel 11 de septiembre en el Palacio de la Moneda. Aunque aquello se introduce con palabras, no cabe duda que imágenes, sonidos u otros elementos hubieran sido una forma más expresiva de entrar en dicho contexto.

Si bien puede ser por la estética, que se observa muy depurada para lo que uno espera ver en la previa, la cercanía con aquellos días en 1973 no se logra sentir con la intensidad que debiera, dado el alto contenido humano que se anticipa como el corazón de la película. Un punto pudo ser definitivamente hacer la cinta en blanco y negro o con alguna textura especial. En esa distancia por ejemplo tampoco ayudan tomas aéreas más propias de un vídeo moderno que de un film que se perfilaba casi como documental.

Otro factor que no se logra conseguir es el carisma de los personajes los cuales incluso parecen sobreactuar en ocasiones o mencionando lo anterior, desenvolverse con una soltura muy limpia y por ende poco real para las circunstancias que se intentan contar. Salvo Luis Dubó con su natural roce actoral y tono cotidiano se hace creíble en esa escala, y para un largometraje que pretende lograr sensibilisar eso es muy poco.

“Dawson isla 10” es una suerte de diamante en bruto que lastimosamente cumple bastante menos de lo que promete. Por ejemplo, siempre mira a los personajes por su colectividad y obvia lo rico de sus particularidades, algo vital en este tipo de películas. Sí en cambio, cae en rememoranzas previsibles y lugares comunes que le hacen poco honor al término no menor de ‘prisioneros de guerra’ con el universo que ello implica. Todo eso se diluye por la falta de profundización de los roles.

Poco a poco no nos convence que se trate de personas que lo pasan mal, esperamos más, algo que diferencie esta historia de otras similares, por ejemplo en lo poco visto de estas tramas en esta parte del mundo. No obstante, es una espera que no llega a puerto y por la cual aguardamos en vano.

Mención para la innecesaria inclusión de Cristián de la Fuente en el reparto, otro desacierto del casting que akeja de la realidad al espectador que ve en cada plano poca cultura setentera en lo estético, lo verbal, los ideales y los debates ideológicos emblemáticos de esos años.

2Menos de lo esperado. Un film cualquiera sobre una circunstancia extraordinaria. Una deuda eludida. 😦

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s