El candombero cumpleaños n°95 de Margot


Margot Loyola.

Margot Loyola.

*El Premio Nacional de Arte y toda una leyenda viva del folclor nacional, en la víspera de su cumpleaños estrenó exitosamente junto a Osvaldo Cádiz y el Conjunto Palomar, su último montaje basado en nuestras redescubiertas raíces africanas: “Me niegan pero existo”, fruto de años de investigación que pueden verse en escena de manera vistosa y atractiva.

*Aquí en el blog, la entrevista completa para Publicaciones Evavisión y el informe para Radio Portales y Radio Eva.cl.

5Por Christian Reyes P.
Twitter: @Buyinski

Posiblemente sean pocas las personas que lleven 95 años a cuestas con tanto cariño alrededor y a su vez derrochando un inigualable magnetismo como Margot Loyola. La investigadora y reconocida folclorista nacional no descansa en su afán por formar a las nuevas generaciones de nuestro país con base en las raíces de un Chile bombardeado por influencias foráneas. Por supuesto que se trata de una labor donde no ha estado sola; Osvaldo Cádiz, su esposo, compañero y camarada, ha sido fundamental para respaldar su legado y mantener vigente la difusión de las artes por medio de investigaciones minuciosas al corazón de la identidad nacional.

Por todo lo anterior, no sorprende ver el orgullo de ambos cuando se refieren a su más reciente trabajo: “Me niegan pero existo. Presencia e Influencia del negro en la cultura chilena”, un colorido montaje que de la mano de una profunda revisión, pretende reposicionar la influencia africana en nuestra idiosincrasia.

Margot Loyola: “Bueno, todo esto lo ha dirigido mi marido quien es mi maestro y que empezó siendo discípulo mío y hoy como decía es mi maestro. Él dirige todo esto así que para mí es una gran alegría”.

Su último montaje escénico folclórico.

Su último montaje escénico folclórico.

Osvaldo Cádiz: “Es concretar un trabajo que empezó a inquietarnos con Margot por allá por los años 70’s, al estudiar estas expresiones de los afro descendientes que vamos encontrando en distintas partes. El grupo Palomar (lo interpreta) a través de un gran equipo que ha trabajado por años en algo enormemente fuerte, que requiere de mucha concentración y entrega. Porque lo que nosotros hacemos es una aproximación, nunca vamos a poder bailar como bailan los negros pero nosotros queremos sentar precedente que también tenemos afro descendientes chilenos”.

“…mi marido que empezó siendo discípulo mío hoy es mi maestro”. Margot Loyola.

Cuando se trata de Margot Loyola pareciera que todo tiene historia, tradición y sabor a Chile. Fue en 1958 cuando la folclorista comenzó a instruir a algunos alumnos de Pedagogía de la Universidad Católica, quienes decidieron formalizar sus ganas de bailar en 1962 dando origen al Grupo Palomar, que desde entonces de la mano de Margot y Osvaldo Cádiz, se ha consolidado como uno de los referentes de la danza folclórica de nuestro país.

Juan Navarro, director de difusión del grupo, visitó los estudios de Radio Eva y además de recordar el importante aporte de Loyola y Cádiz, destacó el último trabajo escénico. “Cumplimos 51 años de vida y este es un proyecto muy importante para nosotros porque es primera vez que se toca el tema de las influencias negras en nuestra cultura. Es un honor ser los receptores del conocimiento de Margot y también una responsabilidad muy grande como grupo poder llevar al escenario todo eso que ha adquirido. Por ella hemos conocido bailes y costumbres, por ejemplo de la Patagonia, gracias a los viajes e investigaciones que hizo”, reconoce el también bailarín.

Por eso es importante este nuevo trabajo ganador de un Premio Fondart 2012. “Me niegan pero existo” aporta al rescate y difusión del legado negro a través de una meticulosa recreación y proyección escénica, donde honra la memoria –como dice Margot Loyola- de ‘nuestra madre negra, aquella que acunó nuestros primeros pasos, que sufrió criando a sus hijos y los ajenos, que también amó como propios; que rió y lloró la esclavitud que vivió primero con cadenas y después con olvido, pero cuyo cantar y danzar aún repiquetea con fuerza y arraigo’.

En el estreno del Teatro Normandie.

En el estreno del Teatro Normandie.

¿Qué particularidades tuvo el desarrollo de este trabajo?

Osvaldo Cádiz: “De partida conseguimos algunos maestros negros que vinieron a trabajar con nosotros y hace un par de años vino un gran líder que es Cristián Báez de Lumbanga de Arica (caserío en congolés), que nos hizo clases y pudo dejarnos algunos videos, entonces todo eso lo fuimos asimilando e incorporando. Aparte de eso, Richard Faúndez que es quien coordina todo esto del grupo, hizo un curso de afro para poder traspasarle a los muchachos los movimientos los movimientos que nosotros necesitábamos para este montaje”.

En Fiestas Patrias se toca poco el tema de las influencias afro y a ratos se monopoliza hasta por reglamento la cueca…

OC: “¿Y tú crees que es poca la cumbia que se está bailando? ¿Cuál es su origen, de dónde viene? ¿Y la cumbia chilena, ‘la chilombiana’? No se pueden prohibir, el pueblo adopta y adapta e incorpora lo que quiere”.

ML: “Estoy totalmente de acuerdo. No podemos ordenarle al pueblo, no podemos ordenar, esto nace o no nace”.

Aún así puede hablarse de cierta ausencia de la cultura afro en Chile, ¿A qué cree que se debe y cómo hacemos para reposicionarla?

ML: “¿Hay bastante no? Aunque falta difusión, nos falta tiempo a nosotros, que nos abran puertas y nos colaboren para que podamos decir estas verdades que conocemos de nuestro pueblo”.

OC: “Sabes lo que pasa es que Margot siempre ha dicho que somos hijos de tres madres: una indígena, una española y una madre africana”.

ML: “Así es”.

OC: “Hemos conocido la indígena, hemos visto la española, ahora estamos conociendo a la madre africana. –ML: “Exactamente”- Y hemos encontrado restos de la cultura como tú puedes ver en el espectáculo, hasta la zona de Ñuble partiendo desde Arica. Lo que ocurre es que hay un Chile secreto que está y no conocemos como chilenos. Falta más que los chilenos miren, observen y descubran. Nosotros queremos con este montaje abrir una puerta. La abrimos el año 1992 cuando fuimos el primer grupo acá en Santiago que no era de la zona de la Patagonia y dimos a conocer todos los cantos y las danzas de allá. Ahora hay muchos grupos que están haciendo Patagonia. ¡Sensacional que lo hagan!, ese es nuestro interés, que con esto se inquieten los jóvenes, que vayan, que urgen, estudien y profundicen”.

Así, a horas de su cumpleaños 95 y con los nervios propios del estreno, mientras los más de cincuenta bailarines del Grupo Palomar afinan al trote los últimos detalles antes de salir a escena en el Normandie ante un teatro repleto, quienes pasan cerca de la pareja les saludan con un ‘hola maestra’, ‘hola maestro’. Una admiración que se comparte.

“Es un honor ser los receptores del conocimiento de Margot y también una responsabilidad muy grande como grupo poder llevar al escenario todo eso que ha adquirido”. Juan Navarro (Grupo Palomar)

Consultados sobre la falta de reconocimiento que muchas veces se acusa en Chile para con nuestros referentes, existe de parte de Margot Loyola y Osvaldo Cádiz una suerte de sentimientos encontrados. Si bien admiten que el cariño de la gente es tangible y se hace presente donde vayan, reconocen a su vez que ese mismo afecto no se refleja en más y mejores espacios para difundir nuestra cultura y reconocer a otros que se esfuerzan en rescatar las raíces chilenas.

Grupo Palomar en acción.

Grupo Palomar en acción.

OC: “Yo creo que el pueblo de Chile ha sido muy generoso con Margot porque donde va, recibe muestras de cariño. Este año recibió el Premio de la Plaza del Roto Chileno que se lo dieron los vecinos. ¿Qué te dice eso? Que el pueblo se siente identificado. Los criadores de caballos le regalaron una réplica del primer caballo semental chileno, ‘Estribillo’ se llamaba ¿Qué indica eso? Que también el hombre de campo se siente identificado con lo que Margot representa, con lo que nosotros hacemos. Por lo tanto estamos plenos, lo que sí, sentimos que no hay suficientes espacios, no hay un teatro donde puedan presentarse buenos conjuntos de proyección folclórica, porque son fundamentales los conjuntos para que entreguen estas expresiones a un público que merece ver, que se inquieten con esto”.

El año pasado en estas fechas para el ‘Día del Trabajador Radial’, en mutuos brindis se exigían reconocimientos desde ambas partes para Vicente Bianchi, otro grande de nuestra música…

ML: “Sí y lo volvemos a pedir para don Vicente Bianchi, que ha hecho una labor de chilenidad extraordinaria, desde toda su vida aquí y en el extranjero”.

OC: “Fíjate que pasa algo curioso: el único Premio Nacional de Arte mención música que escapa a los canones y parámetros establecidos por el jurado es Margot Loyola (1994). Todo lo demás tiene que ver con la música docta europea ¿Por qué? Y siempre es una élite, hay que cambiar al jurado y las bases. Hay que cambiar las reglas de quien puede postular. ¿Cómo es posible que haya fallecido una Gabriela Pizarro y hayamos quedado en deuda con ella? Ahora hay una Patricia Chavarría trabajando en la zona de Concepción, trabajando como hormiguita, sacando esto adelante, pero faltan los espacios. Esperemos que algún político (se interese), porque esto tiene que cambiarse a través de una ley, acoja esto y diga ‘sí, un músico popular puede optar a un Premio Nacional’, como alguien que le ha cantado a la identidad del chileno como Vicente Bianchi.”

(Premios Nacionales) “…siempre es una élite, hay que cambiar al jurado y las bases. Hay que cambiar las reglas de quien puede postular… faltan los espacios… esto tiene que cambiarse y que se diga ‘sí, un músico popular puede optar a un Premio Nacional’”. Osvaldo Cádiz.

La ovación de un Teatro Normandie repleto y una actuación excluyente del Grupo Palomar, paseándose por el Tumbe Carnaval, la danza Pisa Pisa, el Baile del Negro de San Pedro de Atacama, la Pascua de Negros de Roma en Colchagua y las Calaveras de Cauquenes son el marco ideal para un masivo canto de cumpleaños con un infaltable esquinazo para la gran Margot.

Pero todo esto no acaba. La idea es que la investigación se convierta en un nuevo libro de Margot Loyola y Osvaldo Cádiz. Ahí quedarán plasmadas las exploraciones y experiencia de los viajes al Norte Grande de la folclorista en 1950 y luego a localidades del Norte Chico, Colchagua y el Maule. Para este par de maestros no basta que científicamente se pruebe que tenemos genes africanos, se trata de reivindicarlos después de mucho tiempo de discriminación, negación y trato segregado. Por eso ni siquiera en su cumpleaños Margot se olvida de esa influencia.

Hace un tiempo en una entrevista dijo que aún mantenía la gracia de una negra ¿Mantiene eso a poco de cumplir 95 años?

ML: “Sí, exactamente y lo voy a sentir hasta el último momento de mi vida, por esas gotas de sangre negra que tengo, ahí están y cada día se renuevan”.

Que así sea Margot, ¡Muchas felicidades!

Junto a los maestros.

Junto a los maestros.

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2 comentarios el “El candombero cumpleaños n°95 de Margot

  1. Reblogueó esto en Cité de Lord Buyinskiy comentado:

    #AdiosMargot
    La noche de este lunes 03 de agosto quedó teñida de tristeza y duelo para el folclor nacional con el fallecimiento de Margot Loyola a sus 96 años.

    Acá su conversación con nosotros a poco más de un año del estreno de su musical “Me niegan pero existo”.

  2. Pingback: [ARCHIVOS SECRETOS ‘B’] El día que Margot Loyola pidió el Premio Nacional de Artes para Vicente Bianchi | Cité de Lord Buyinski

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