#FotologStyle Back to Polanco…

Aunque fuera por trabajo siempre se agradece la posibilidad de contemplar y apreciar la belleza popular del puerto principal, de su gente, sus tradiciones y los paisajes que pese a las tragedias recientes,  continúan manteniendo a Valparaíso como un anfiteatro natural y verdadero museo a cielo abierto de nuestro país.

[Valparaíso] Valpo día 5

Se ababa el mes y con ello también estas breves vacaciones. A la hora de retirarnos del hostal Caracol del cerro Bellavista el saldo es ambiguo; no quedamos conformes con varias cosas pero la compañía es fundamental para estar bien, eso en caso que vaya acompañado, porque hay quienes también le vemos el encanto a viajar solos pero claro, en ese caso las comodidades siempre serán vistas y evaluadas de otra forma.

Con el bus saliendo pasadas las 16 horas dejamos los mínimos pendientes antes de regresar a la capital. Por eso lo primero fue una buena ducha, check-out del hospedaje y trole desde los pies del cerro Bellavista hacia el terminal de buses de Valparaíso.

Pto. Octay.

Pto. Octay.

Recordemos que no es que el iconico transporte eléctrico nos deje en las puertas del recinto, pero bajándose por av. Argentina por el costado del Congreso Nacional, hacia Montt y el terminal hay un paso. La custodia ayuda mucho para  no andar acarreando bultos el último día y como siempre la recomendación es no dejar cosas sueltas. Por 2000 te guardan bolso, mochila y alguna bolsa.

Uno de los pendientes nos quedaba a la vuelta; en la quesería Puerto Octay (Uruguay 305, Valparaíso) se encuentra un local pequeño pero exquisito y a buenos precios para hallar de todo en lácteos. Si bien en El Cardonal por el lado de av. Brasil también hay puestos similares, recomendamos este por el sabor.

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[Valparaíso] Valpo día 4

Un buen comienzo en "El Desayunador".

Un buen comienzo en “El Desayunador”.

Este jueves fue el día de los hits. Quizás menos lugares pero sólo exitazos. Sólo sandías caladas pasaron por nuestro itinerario en la última jornada completa antes de volver a la cuenca santiaguina.

Prueba de lo anterior fue que comenzamos el día en un referente postergado, caminamos hacia la Plaza Aníbal Pinto y subiendo apenas un poco por Cumming volvimos al Ascensor Reina Victoria y al llegar arriba, ahí entre los cerros Concepción y Alegre en los negocios liliputenses y coloridos de Calle Almirante Montt para llegar a “El Desayunador” (Almte. Montt 399), en toda la esquina con el corredor remodelado del paseo Dimalow.

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[Valparaíso] Valpo día 3

Asumiendo a esta altura que el desayuno en el hostal Caracol guateaba, asumimos el chascarro y en el tercer día optamos por cambiar de aire y darnos una vuelta a Viña del Mar y Reñaca. Para esto nos preparamos bien para ir al otro lado de la rada porteña y no echar de menos algunos elementos que podríamos necesitar más tarde.

Valparaíso es muy diferente a Viña, en sus calles, su geografía, su gente y el estilo en general. Por eso sin noción mayor de un itinerario había ponerse en todas las situaciones (vestuario adecuado, etc). Tanto la Mayito como yo por ejemplo, andábamos con ropa corta pero a la vez con chaquetas y pantalones largos de los cuales echar mano más tarde.

Bajando Yerbas Buenas en la intersección de Ecuador y Condell pensé que nos podríamos ir en Merval (el metro de Valpo) a Viña y de ahí tomar micro a Reñaca, pero en Errázuriz, esa suerte de costanera vial del puerto cuando estábamos al atravesar la calle para la estación Bellavista, notamos que hay micros que nos podrían dejar allá mismo. Así que la 602 nos hizo la paleteada. Sigue leyendo

[Valparaíso] Valpo día 2

Después de un primer día que nos dejó con piernas adoloridas y tras ese ejercicio de reconocer el nuevo lecho, apostamos en la mañana por el desayuno en la residencia de turno: hostal Caracol, sin embargo el resultado fue desilusionante. El plan de desayuno en comunidad no nos funcionó muy bien, sobretodo por la falta de coordinación de parte de quienes debían estar a cargo -que brillaron por su ausencia- y la aleatoria apatía de los comensales que nos tocaron.

Valpo, paraíso gatuno.

Valpo, paraíso gatuno.

Por si fuera poco de lo que había sólo rescato el pan amasado. El jugo estaba pésimo, y eso que me gustan aguados, pero hacer jugo en polvo y con exceso para turistas es de pésimo gusto, más con jarro todo manchado. Porción de cereal, leche… poco espacio para moverse, refrigerador abarrotado, etc. Nada invitó a que siguiéramos utilizando la cocina el resto de la estadía. Ni siquiera poder utilizar la cocina (donde cada uno lava su loza) o el refri se añade como punto a favor. Acogedor para unas cosas, impersonal y apático para otras. Mueca para hostal Caracol.

Al bajar al plan utilizamos las escalas del cerro Bellavista, esas mismas que nos recomendaron que no utilizaramos por la noche porque se convierten en improvisados pubs al aire libre, con todo lo que ello implica (baños, botellas rotas, basura, etc.).

Los troles: mamuts del transporte.

Los troles: mamuts del transporte.

Valparaíso está lleno de escalas y también de las llamadas ‘bajadas’. Al llegar a Ecuador, una de las más populares por estar llena de bohemia, pubs, sitios para comer, comercio, botillerias y una salvadora parada de colectivos a múltiples destinos, la locomoción aguarda para ir al sector norte del puerto (hacia Viña). Abordamos un trolebus ($200 a $300) y que es un clásico. Amplio, sin prisa, da lo mismo su ritmo cancino ya que las distancias no son largas. Así llegamos a Colon y la posterior avenida Argentina, esa vía ancha con un gran bandejón central que suele dar la bienvenida a quienes llegan desde Santiago.

Caracterizada por una escultura gigante de cables enlazándose, es también un buen momento para bajar e ir preparando el retorno con la compra de pasajes, en el terminal de buses frente al Congreso Nacional -un engendro arquitectónico- en avenida Pedro Montt. Así caminando casualmente por Montt/Argentina llegamos a la sombrerería Woronoff. Un sitio clásico y lleno de historia, donde uno se remonta en el tiempo. Sigue leyendo

[Valparaíso] Valpo día 1

Hostal Caracol, menos de lo esperado.

Hostal Caracol, menos de lo esperado.

Sin duda la elección de un lugar para alojar en Valpo es un tema. Hay opciones diversas en precios y es muy recomendable además ver los comentarios y las actualizaciones. De la ubicación ni hablar.  A veces no es bueno urgirse por estar cerca o lejos del terminal de buses, si igual sólo el último día usaremos ese comodín. Se toman las precauciones necesarias y listo.

Después de ver precios desde poco menos de 30 mil pesos hasta casi 150 mil por noche, proyectando cinco días, Hostal Caracol en el Cerro Bellavista fue la elección. Y aunque parecíamos más dueños de casa nosotros que la simpática recepcionista extranjera, es bueno no salirse del contexto que independiente de los costos ‘estás alojando en Valparaíso’. Es cierto, uno con los años se pone mañoso, pero hay temas en la ciudad patrimonio que no se pueden obviar y son ‘parte de’: limpieza vial, infraestructura en alcantarillado y estado del mobiliario público y aceras, entre otros.

Por eso no nos sorprendió eso de “no arroje el papel a la taza del baño” y el mal olor del alcantarillado cuando llegamos en la noche. En los cerros el tema sanitario puede ser desagradable. En el hostal ($30.000 doble aprox), algunas desprolijidades en el proceder pero lo importante era salir a estirar las piernas. Sigue leyendo

Caminando por… Valparaíso

Con Margarita y Pibe en Plaza Sotomayor.

Con Margarita y Pibe en Plaza Sotomayor.

[Año Nuevo 2008]

A propósito del reciente viaje de año nueo a Valpo, con ustedes una nueva versión de “Caminando por…” como siempre con fines didácticos y urbanísticos sobre diferentes puntos del globo.

En esta serie de vídeos recorreremos de modo popular y sin pelos en la lengua, el entorno porteño y todos sus rincones, esos que no siempre aparecen en los tours.

Pibe en la experticia locución y Buyo en la cámara dan vida a este nuevo capítulo imperdible.

Apliquen play!

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