[CINÉFILO PROMEDIO] “127 horas”

Fortaleza, naturaleza y sobrevivencia

Quienes son seguidores de la dirección de Danny Boyle coincidirán en que no hay película mala bajo su trazo. Un hecho basado en un relato verídico permite que el británico deje su sello y con elementos contados fortalezca un drama con tintes alocados muy propios de él.

El intérprete central de su obra es James Franco en “127 horas” (2010) que con esta presentación a su medida nos mantiene pendientes de su aventura extrema, se gana empatía y credibilidad. No cabe duda que la novela en la cual está basada ha de ser decidora, como la historia de una vida vivida y repasada en un fragmento de tiempo.

Elementos simples quizás pero consiguen hacer que permanezca en la memoria de cualquier cinéfilo promedio. Puede que la pirotecnia paralela de Boyle distraiga del foco central, pero en el cine y con este relato en especial puede que en realidad sea la única manera de concebir una película que cuaje. ¿Se imaginan este docu en manos de otro?

No es menos sorprendente que una historia de días, donde se contextualiza un personaje y se repasa su vida, logre resumirse de forma prolija en apenas hora y media. Menudo trabajo.

Para quienes quieran un paralelo, la sorpresa puede que dure la primera vez que la vez luego será como las cintas de Shyamalan, con un final que no puedes pasar por alto para la siguiente ocasión. Eso sí, pasado un tiempo, es completamente disfrutable de nuevo.

Recomendación: Buena. Destacable trabajo para que una historia de este tipo no se pierda ni sea olvidada.

🤗🤕🔪💪

 

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[CINE PRÁCTICO] “El infiltrado”

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La presencia de Cranston

Si el personaje de Bryan Cranston tiene algo de Walter White (“Breaking Bad”), sin duda lo tiene. Esta historia basada en hechos reales tiene buen ritmo, establece una tensión permanente de modo quizás algo forzado pero que a fin de cuentas saca la tarea adelante de forma más que interesante.

“El infiltrado” (2016) deja satisfechos -no eufóricos- a los espectadores por varias razones, por ejemplo al dar a conocer un mediante un guión pulcro, un relato realmente de película, inserto en medio de esta fiebre por conocer ya sea en cine o televisión, el estilo de vida de lujos y salvajismos de los capos de la droga hace solo unas décadas.

Aunque tiene sus planicies, también posee personajes secundarios empáticos -además de Cranston- o que no pueden dejar indiferentes. Una prueba es todo el oficio de John Leguizamo, de lo mejor del film o el bueno de Benjamin Bratt, cuya estampa inocentona se mantiene independiente de su contexto.

La novela del protagonista -cuya visión se deja sentir demasiado sobre todo la historia- es la base para su versión de una odisea que enfatiza las relaciones personales más que el plano policial o de investigación, incluso más que la contraparte que en esta versión de cine queda algo al debe.

“The infiltrator” es buena, muy interesante pero quizás no brillante porque es sumamente pulcra, sin mucho de transgresora o mal portada, que es lo que uno podría esperar de este tipo de temáticas. Por cierto que se hace llevadera principalmente por la figura a cada cuadro de Bryan Cranston, el que insinúa una metamorfosis que esperábamos y aparecía como el gran plus que añorábamos ver, pero que no llega por la rigurosa adaptación del relato del personaje real.

dado5Recomendación: Buena con lo justo, muy interesante aunque sumamente sobria y pulcra, casi demasiado.

🕵🔫🙂

[CINE PRÁCTICO] “El valiente”

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Replegarse no es cobardía

Aunque hay referencias más o menos recientes de la historia de Estados Unidos del siglo XIX, en “El valiente” (2016) quedan varias aristas para recordar en positivo de un film que va sobre seguro, sin alardear ni jugar con los efectismos. Es decir, una película tan sobria que a ratos pareciera haber sido hecha por History Channel.

Gary Ross hace que Matthew McConaughey pareciera haber sido hecho para esta cinta, donde se mueve -aceptémoslo- con algo de agotadora moralidad pero cargando el peso de una historia que apela a ser efectiva y calculada más que adrenalínica y épica.

Si bien no se trata de la misma época, hay aires de “El patriota” (2000) sin su egocentrismo ni pseudo épica o de “12 años de esclavitud” (2013), pero es ahí donde una vez más la sobriedad de “El valiente” (“Free strate of Jones”) se impone exhibiendo sus carteles de “basada en hechos reales” y luciendo esa valía para cada tanto, remecernos y recordarnos que esto también es cine y no solo historia estadounidense.

Es cierto, la trama puede pecar de melodramática donde los protagonistas y antagonistas distan mucho su percepción del bien y el mal pero la efectividad del conjunto soporta la prueba incluso considerando que el film supera las dos horas, como debe ser en una historia de emotividad, lecciones de todo tipo y el rescate de un personaje desconocido para toda una generación.

“Free state of Jones” tiene algo de planicie, de suma rectitud pero también tiene un sello de sobriedad tan marcado que enganchará fácilmente a los amantes de este tipo de historias de época. Eso sí, al resto o lo que son más amantes del cine con clímax de vértigo y altura, les extrañará su tono a ratos cansino, falta de ambición y el “punch” que los deje al borde del asiento. Pese a ese factor de autocensura manifiesta, “El valiente” sin derrochar ni tanto coraje ni crudeza en escena, zafa para aprobar por excelencia de sobriedad.

dado5Recomendación: Buena. Más que interesante historia pese a lo contenida. Efectiva, sobria. Algo carente de vértigo y ambición.

👍

[CINE PRÁCTICO] “Frida”

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La luz de Frida

Aunque hayan esfuerzos por asemejar el perfil de Salma Hayek al de la incomparable Frida Kahlo, lo cierto es que la actriz si bien logra su cometido introduciéndonos al mundo de la artista con bastante gracia, lo hace al costo de alejarnos un poco de cómo en realidad fueron las cosas.

Partamos por apuntar que “Frida” (2002) era una película necesaria para el personaje en cuestión e independiente de cómo se haya concretado el proyecto, merecía los esfuerzos de artistas con calidad como Alfred Molina o Geoffrey Rush entre otros para acompañar al protagónico que personifica la Hayek.

En lo medular, la cinta Julie Taymor opta por lo pulcro y tradicional en cuanto linea argumental y salvo algún arranque creativo artístico, prefiere obviar lo audaz yendo sobre seguro. Quizás la película pintaba para ser algo más imaginativa de lo que nos presenta, pero a cambio nos da algunos sketchs rozando lo bizarro que no tienen mucha continuidad en el resto del film, dejándolos aislados y con esto, perdiéndolos.

Por otra parte, el fuerte -además de la premiada e inevitable musicalización mexicana- es el descubrimiento por parte de una nueva generación de un personaje que actualmente se asocia con la cultura popular sin el conocimiento de los detalles que marcaron su existencia, a ratos bastante trágica. En ese punto, se extraña un acento más dramático, quizás evitado con el afán de salvar al film de una nube permanente que oscureciera el resto (a nadie le gustan las películas demasiado tristes, aunque a veces la vida es así). Acá tenemos más bien la luz de Frida, pero la oscuridad solo queda en mera penumbra para lo que debería haber sido.

“Frida” al final aprueba posicionándose como una cinta interesante, de ritmo relativamente bien llevado, de empatía con el protagónico y aunque se extraña el dramatismo original del personaje en cuestión, ello fue sacrificado para darle una vuelta más cinéfila a la película. Menudo sacrificio, quizás un tumor mortal en una cinta de este tipo, juzgue usted.

dado 4Recomendación: Interesante a buena. Aporta mucho al personaje en la difusión de su obra y personalidad aunque a costo de la fidelidad con la historia real.

👒👩

[CINE PRÁCTICO] “Race” – (El héroe de Berlín)

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Tibio calentamiento.

No cabe duda que la historia de Jesse Owens es una de ribetes épicos, de detalles por revelar, dignos de ser contados, pero sin desmerecer a la marca del ratón, pareciera que esta película hubiera sido encargada por Disney, porque tiene un tono demasiado blando para lo que debería tener una profundidad emotiva importante, tanto en los momentos altos como en las depresiones.

Algo posee que no convence, quizás sea justamente un ingrediente del que adolece y que apenas insinúa sin convencer: el drama. Ya que se presenta como una historia biográfica basada en hechos reales de una leyenda del deporte, pero queda al debe en fortalecer al relato de alma, corazón y sobretodo, algo para recordar más allá de lo que sabíamos.

Hace rato que Stephen Hopkins no dirigía un largometraje y mucho más tiempo ha pasado desde que asestó un hit en taquilla y crítica. Puede que algo de eso influya en el resultado. Al menos en musicalización y caracterización de época “Race” (2016) se mueve bien, pero por ejemplo en un rol antagónico histórico, la recreación del personaje es pobrísima. Agreguemos que no detona nunca -incluso cuando todo está dado para aquello- y Jason Sudeikis es el icono de un personaje sin credibilidad para lo que se espera de él, simplemente no encaja.

Para rescatar, el conocimiento de una nueva generación acerca de un atleta del que deberían saber, de una época donde lo superficial traspasaba la lógica y la discriminación era tan chocante que esta película sin duda queda corta por mucho. Por eso mismo quizás duela no haber conseguido algo más con una historia que merecía todo ese despliegue pero con un resultado mejor, y eso molesta y no puede pasarse por alto.

dado 3Recomendación: Regular. Tibia cinta biográfica de un titán del atletismo que merecía más.

🏃

[CINE PRÁCTICO] “Unbroken” – (Inquebrantable, Invencible, Intacto)

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Sobreviviente.

Al considerar “Unbroken” (2014), la razón para no ver sinopsis, trailers o adentrarse previamente en las tramas una vez más nos concede que muchas veces es mejor no conocer mucho de la historia que se va a ver, aunque tenga un afiche tan revelador como el de esta película.

Traducida como “Invencible”, “Intacto” o “Inquebrantable”, Angelina Jolie mantiene su sello en la dirección para adentrarse en guiones profundamente emotivos, de dolor y supervivencia. Algo de esto recuerda a “La vida de Pi” (2012) aunque guardando las proporciones. En ambas películas saber demasiado del guión es una contra tremenda.

Basada en hechos de la vida real, no está en duda darse cuenta que esta historia merece a todas luces ser contada en la pantalla grande, pero tampoco es pecado preguntarse acerca de los idealismos o ciertos acentos que tiene la obra protagonizada por Jack O’Connell. No por nada los hermanos Coen tuvieron participación el guión.

Los hechos y tragedias se suman por más de dos horas, lo que puede ser algo agotador para públicos más inquietos, pero la experiencia de vida que se relata hace recordar el cine de otras épocas, sufrido, de historias de mediados del siglo XX.

Como contra además de la espiral interminable de dolor que se puede hacer monótona, en realidad se extrañan más matices, por ejemplo de camaradería entre sujetos en desgracia -esperemos que no atribuibles al género de la realizadora-, pero al margen de eso, la línea de relato que comienza de forma prometedora luego se estanca en algo de horizontalidad, sin más esfuerzos por situarnos en el origen de esa fuerza interna que es el corazón de la película.

dado 4Familiar, aceptable. Su plus es estar basada en hechos reales pero a ratos pena la falta ritmo.

🙂

[CINE PRÁCTICO] “Seabiscuit”

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Carrera contra el destino.

Basada en hechos reales, esta historia que está más bien guiada por la obra literaria que acrecentó la leyenda, mezcla hípica con experiencias de vida y está lejos de tratarse de una de esas cintas de logros épicos y con las probabilidades en contra. Aquí la riqueza va en otra dimensión y profundidad.

En “Seabiscuit” (2003), Gary Ross no transa el fondo emotivo y humano de la cinta pero eso también si bien abre al público una cinta honesta y limpia, quizás le resta espectacularidad, algo que en el cine -para bien o mal- nos hemos acostumbrado a ver e incluso a exigir como un valor añadido al atractivo de las propuestas.

Algunos elevarán las comparaciones a lo conseguido por “Secretariat” (2010) años más tarde, con ribetes claramente mejor explotados y con mayor carácter, pero sería igualmente injusto echar por tierra a esta película sólo porque sale perjudicada frente a otra.

Tobey Maguire sin rimbombancias, y Chris Cooper como Jeff Bridges dando la impresión que actúan contenidos, es el sello de este film con buen aspecto, calidad y ejecución pero que produce una mueca inevitable que cuesta explicar.

Las cabalgatas contra la vida más que en la troya de competencias, son extensas. Las más de dos horas de película pueden causar mella en algunos públicos pero “Seabiscuit” se cocina fuego lento para captar los detalles que astutamente el director busca plasmar en pantalla tal como se explican y metaforizan en la obra literaria.

Como referencia quedarán secuencias de profunda humanidad, complicidad e intimidad, lejos de grandes luces y más cerca del minimalismo, que como pocas ocasiones se mezclan de modo brillante con carreras vertiginosas, un ying y yang pocas veces armado con tal prolijidad. Recomendable para ver con calma y sin apuro.

dado5Buena. Sobria más que espectacular.