[CINÉFILO PROMEDIO] “127 horas”

Fortaleza, naturaleza y sobrevivencia

Quienes son seguidores de la dirección de Danny Boyle coincidirán en que no hay película mala bajo su trazo. Un hecho basado en un relato verídico permite que el británico deje su sello y con elementos contados fortalezca un drama con tintes alocados muy propios de él.

El intérprete central de su obra es James Franco en “127 horas” (2010) que con esta presentación a su medida nos mantiene pendientes de su aventura extrema, se gana empatía y credibilidad. No cabe duda que la novela en la cual está basada ha de ser decidora, como la historia de una vida vivida y repasada en un fragmento de tiempo.

Elementos simples quizás pero consiguen hacer que permanezca en la memoria de cualquier cinéfilo promedio. Puede que la pirotecnia paralela de Boyle distraiga del foco central, pero en el cine y con este relato en especial puede que en realidad sea la única manera de concebir una película que cuaje. ¿Se imaginan este docu en manos de otro?

No es menos sorprendente que una historia de días, donde se contextualiza un personaje y se repasa su vida, logre resumirse de forma prolija en apenas hora y media. Menudo trabajo.

Para quienes quieran un paralelo, la sorpresa puede que dure la primera vez que la vez luego será como las cintas de Shyamalan, con un final que no puedes pasar por alto para la siguiente ocasión. Eso sí, pasado un tiempo, es completamente disfrutable de nuevo.

Recomendación: Buena. Destacable trabajo para que una historia de este tipo no se pierda ni sea olvidada.

🤗🤕🔪💪

 

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[CINÉFILO PROMEDIO] “Trainspotting 2: La vida en el abismo”

Maduramente inadaptados

Ya sea por nostalgia, por el renombre que tiene Danny Boyle como director o mera curiosidad por ver qué es capaz de hacer como secuela de una de sus obras cumbres, “Trainspotting 2: La vida en el abismo” (2017) es una invitación que se hace tan innecesaria como ineludible para quienes mezclan todas esas condicionantes antes mencionadas: memoria, trayectoria y simple duda.

Lo cierto es que la película funciona casi como un homenaje de dos horas a una cinta que marcó época por temática, personajes, banda sonora y mucho más. Sus referencias son explícitas y en eso hay un acierto, pues disimularlas sería ridículo y después de todo, es parte de lo que el espectador quiere ver. Pero más allá en cuanto a resultados, poco la verdad.

Podría costar un poco agarrar el hilo de esta nueva aventura de la banda, especialmente porque en 20 años nos han ocurrido muchas cosas como para recordar con detalles el remate y la trama de la película original. Es por ello que el tiempo que se emplea en ponernos al corriente y recordarnos lo básico se agradece aunque queme varios minutos del desarrollo.

Como es natural, nosotros como público hemos cambiado… ¡el mundo ha cambiado! y desde 1996 son muchas las historias que presenciamos poniendo a prueba nuestro poder de asombro (es cosa de ver las noticias de cada día). Lo anterior como prólogo para apuntar que Danny Boyle prefiere no innovar demasiado en el devenir de Renton y su pandilla, y siendo honestos, quizás ya no nos interesa tanto saber qué fue de ellos y qué de nuevo podrían hacer.

Como muchas cosas, preferimos quedarnos con lo bueno que fue, lo que nos hizo y cómo nos lo hizo sentir, con su banda sonora hipnotizante y golpes como la vida misma nos ofrecía por esa entonces. La sensibilidad ya no es tan fina por estos días y si ver esta secuela vale para dicha reflexión, entonces deberías apuntarte a verla, de lo contrario aléjala de tus prioridades. Acá hay más carga madura, es menos explícita para generarnos opiniones simples.

Es como esa fiesta de la que todos te hablaron que estuvo increíble, luego vas y te aburres dándote cuenta que en realidad están todos más preocupados de recordar las anécdotas de la primera fiesta que de intentar hacer algo nuevo y genial otra vez. Saquen sus conclusiones.

Recomendación: Interesante. Sin ser una mala película no consigue méritos propios para perfilarse mejor.

🤔

[CINE PRÁCTICO] “Slumdog millonaire”

Uno de los nuevos clásicos del cine.

Uno de los nuevos clásicos del cine.

Uno de los hitos en la carrera del director británico Danny Boyle y que siempre vale la pena volver a ver. “Slumdog millonaire” (2008), es un bálsamo de buen cine, colorido y con todos los ingredientes exóticos de la India que no sólo se codea con el progresismo económico y tecnológico, sino el de las barriadas que limitan entre lo insalubre e infrahumano.

Galardonada de arriba a abajo, no es fácil para este film cargar con el rótulo de gran película y a su vez satisfacer las expectativas de un público tan diverso como heterogéneo. De hecho, aún siendo un éxito comprobado les parecerá algo lenta y muy coral para espectadores más ávidos de adrenalina.

Con todo, “Slumdog millionaire” se gana el derecho a imponer sus términos en dos horas de relato bien construido, dramático y con el sello Boyle para transgredir los márgenes del cine conocido, en una encantadora pieza de colección del arte contemporáneo en pantalla grande.

Una contra que esta película encontrará es su límite etario en las butacas, ya que generalmente como suele ocurrir con este director, sus films son taquilleros pero no precisamente convencionales , lo que decanta en que no atraigan a públicos de cierta edad en adelante. A eso se suma que puede resultar algo extensa.

Como sea, son una serie de ingredientes los que hacen recomendable esta cinta para quienes tengan la oportunidad de verla,  sin el factor de gusto infalible ni universal, pero aunque a muchos les hubiera gustado haber tocado otros tópicos apenas mencionados, lo cierto es que esta versión agringada de Bollywood pero con aires británicos es una sandía calada a la hora de aventurarse con un panorama para ver un día cualquiera.

5Recomendación: Buena. Uno de los puntos altos en la carrera de Danny Boyle, que seleccionó la historia con ojo clínico y comercial.

😆

[CINE PRÁCTICO] “Trance”

Si fuera tan fácil...

Si fuera tan fácil… “Trance”: Seductora confusión, quizá demasiada.

El taquillero director Danny Boyle nos hace llegar su última película. Una avezada historia que como suele ocurrir cuando el británico nos introduce en sus films, cuestiona la improbabilidad con lo cotidiano y le da un toque de fantasía, a ratos oscuro… como ahora.

“Trance” es una coctelera que nos pudiera evocar films como ‘Dejá vu’, ‘Paycheck’, ‘El eterno resplandor de una mente sin recuerdos’ o incluso ‘Inception’. Aún así y con todo lo recurrido de algunas tramas, Boyle logra imprimir algo de su sello propio en el mundillo de las multirealidades, las regresiones y su mezcla con lo policial y la intriga.

Sensual, oscura (en el sentido, no en la estética), abstracta y jugando con los detalles. “Trance” se desenvuelve ligera y a la vez se sumerge en lo espeso de un guión sencillo pero cuyo montaje puede costar comprender, especialmente a la hora de indagar las reales intenciones de los personajes.

En este sentido, James McAvoy (que siempre termina golpeado, no hay caso) y Vincent Cassel operan al límite no sólo de sus roles, si no de lo que el espectador puede esperar de ellos, intentando leer algo que permita anticipar el siguiente paso. Mención aparte para la ambigüedad lograda por Rosario Dawson; serena y confiada, la actriz es el real timón de la película, curiosamente como suele hacerlo Danny Boyle en los papeles femeninos, sin abusar de las emociones.

Los planos y las secuencias seducidas por el color crepúsculo y los reflejos enmarcan este film, donde quizás si el objetivo era traspasar la confusión desde la pantalla a la butaca, esto se completa, pero puede perjudicar la percepción final del producto.

“Trance” es ver a Danny Boyle girando la tuerca cuando ya pensábamos que no había para más. Un ejercicio o desafío que obedece a su ambición o presunción personal, o por otro lado, al afán de buscar más allá en el género del thriller psicológico, del noir. Eso habrá de juzgarlo quien la vea.

Poco más de una hora y media que es justa y necesaria. El oriundo de Manchester sabe cuando ir al punto y no extiende más el conjunto de lo debido. Aún así, no se trata de su mejor trabajo.

4🙄 Interesante. No para medias tintas; si se aventura déjese seducir, sino absténgase.